¿Quién es la Alicia de «Copenhague»?

No son pocos los que coinciden al decir que Copenhague es la mejor canción de Vetusta Morla, ese tema meloso que algunos dicen que habla de la imposibilidad de hacer lo que nos dé la gana y otros sostienen que es un canto al fenómeno migratorio (“viajeros” que van en tren o en avión, que cruzan canales en patera, que no saben dónde pueden acabar… O empezar una nueva vida). Nosotros ni afirmamos una cosa ni desmentimos la otra, lo que sí podemos reconocer es que es una de nuestras predilectas de la banda (y si logró colarse en el tercer puesto de las mejores canciones de la historia del indie en la encuesta de Radio 3 es por algo, ¿o no?).

Teniendo en cuenta el repertorio de los de Tres Cantos, puede que Copenhague sea una de las canciones menos abstractas en cuanto a letra se refiere («Dejarse llevar suena demasiado bien», siempre es más fácil decirlo que hacerlo), ¿pero alguien se ha preguntado quién es la Alicia que aparece en el minuto 0:48? Cantemos todos juntos la estrofa para encontrarla:

Aeropuertos unos vienen, otros se van;

igual que Alicia sin ciudad.

El valor para marcharse,

el miedo a llegar.

Si estáis pensando en ese país donde los gatos hablan, las orugas fuman, los conejos pueden leer las manecillas del reloj; donde los bebés dan miedo, las ostras son presumidas y las reinas pintan sus jardines con tinta roja —o sangre de súbditos decapitados—, donde todos los días se celebran los no-cumpleaños… Os estáis equivocando. Porque la Alicia de Copenhague no es la protagonista de Alicia en el país de las maravillas (aunque también es una niña). Sí es cierto que el nombre se popularizó a partir del cuento de Lewis Carroll, pero la Alicia mentada en la canción que nos ocupa es la protagonista del filme Alicia en las ciudades de Wim Wenders.

En la película, Alicia es una niña de nueve años que emprende un viaje junto al periodista y fotógrafo Philip Printer. Este, que se ha encontrado casualmente con la niña y la madre en el aeropuerto de Nueva York, se verá envuelto en una comprometida aventura de la mano de la pequeña Alicia, a la que debe acompañar a Ámsterdam. (Y no os contamos más del argumento por si os apetece verla).

Respecto al título, que a veces suscita interés entre los más fieles, el track número 4 de «Un día en el mundo» se titula Copenhague porque a Guillermo Galván —autor de la letra— le vino la inspiración mientras llevaba a cabo un viaje por la capital danesa y alrededores. Desde entonces, Copenhague no sólo es ese pueblo vikingo de pescadores fundado en el siglo X y actual capital de Dinamarca, sino también un refugio a tener en cuenta cuando nos asaltan las tormentas emocionales. Cuando busquéis amparo, dejaos llevar a Copenhague.

Escrito por: Antònia Fontirroig

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