Las dos caras de «Ana» de Supersubmarina

A pesar de los grandes pasos que ha dado el feminismo en los dos últimos siglos, todavía no es frecuente encontrar canciones de corte feminista en el indie patrio (tampoco en otros estilos, para qué engañarnos); quizá por eso Ana de Supersubmarina nos llamó la atención desde la primera escucha (también por sus guitarras, ejem).

Ana es el segundo tema del segundo EP de la banda, «Supersubmarina», y el quinto tema de su álbum debut, «Electroviral». Ana (nombre) deriva del hebreo y significa ‘benéfica, compasiva, llena de gracia’. De acuerdo a la información que disponemos, Ana (canción) está inspirada en una mujer de carne y hueso que José Chino veía algunas noches en los bares y pubs que frecuentaba (y que, por cierto, no se llamaba Ana). Pero la anécdota no se queda aquí, todavía podemos sorprenderos un poquito más.

Los seguidores más memoriosos seguramente la recordarán, mientras que otros nunca supieron de su existencia y puede que hoy la conozcan. Nos referimos a esa primera versión de Ana que los baezanos dieron a conocer en la maqueta «Cientocero», una canción de 2:44 minutos que podréis escuchar en el siguiente vídeo:

En esta primera versión tenemos un Chino que asume la voz de mujer cantando en primera persona las vivencias de Ana en el estribillo y que, lejos de parecer inverosímil, muestra un José sin prejuicios; en la de «Electroviral», sin embargo, desde el principio hasta el final la imperante es la voz en tercera persona, por lo que el cantante pasa a ser observador y transmisor a tiempo completo en lugar de protagonista de la acción a tiempo parcial. De la maqueta al EP, la letra sufrió algunos cambios —mejoras, a nuestro juicio— pero el fondo sigue siendo el mismo: la vida de Ana. Veamos la letra de las dos versiones para comprobar lo que decimos:

 

Ana (maqueta)

Ana (Electroviral)

Tiene treinta años y no sabe lo qué hacer.

Quiere seguir viva pero no quiere crecer.

Son muchos excesos siempre en busca del placer.

Ana tiene eso que le hace sentirse bien.

Se queda muy sola y llora en el atardecer.

Coge sus tacones y la noche empieza a arder.

Oh, eh, oh.

Soy feliz, soy feliz cuando estoy lejos de ti;

déjame, déjame, no quiero volverte a ver.

Para ya, para ya, vive tu vida también.

Cúidate, tú cúidate, para hablar siempre estaré.

Ya no ve mañanas porque aguanta hasta las seis.

Ana es muy libre, es muy libre de una vez.

Nadie la maltrata,

nadie juega con su piel.

Oh, eh, oh.

Soy feliz, soy feliz cuando estoy lejos de ti;

déjame, déjame, no quiero volverte a ver.

Para ya, para ya, vive tu vida también.

Cúidate, tú cúidate, para hablar siempre estaré.

Soy feliz, soy feliz cuando estoy lejos de ti;

déjame, déjame, no quiero volverte a ver.

Para ya, para ya, vive tu vida también.

Cúidate, tú cúidate, para hablar siempre estaré.

Tiene treinta años y ahora todo le va bien,

tuvo mucha prisa y se salió más de una vez,

fueron los excesos y las ganas de correr.

Ana tuvo eso que le hizo tenerse en pie,

tuvo mil historias, tuvo algo en que creer,

y ahora coge sus tacones y la noche empieza a arder.

Ten cuidado con lo que dices,

que está hecha de cicatrices,

es el verbo en carne viva,

es la mujer elegida,

no la busques, déjala;

para ya, para ya,

vive tu vida también,

cuídate, tú cuídate,

Ana siempre estará bien.

Ya no va con quince, ya sólo conoce a tres.

Ya no ve mañanas porque se duerme a las seis.

Nadie la maltrata, nadie juega con su piel.

Ten cuidado con lo que dices,

que está hecha de cicatrices,

es el verbo en carne viva,

es la mujer elegida,

no la busques, déjala;

para ya, para ya,

vive tu vida también,

cuídate, tú cuídate,

Ana siempre estará bien.

No conocemos la historia de Ana, pero le suponemos un sufrimiento considerable con el que, pese a todo, encontró alicientes para seguir adelante y sobreponerse de los golpes. Ana tuvo esa capacidad que muchos quisiéramos tener para afrontar el arduo camino de la existencia. En esta canción Supersubmarina habla de una mujer, en suma, muy fuerte.

Para despedirnos os dejamos la última versión conocida de Ana, grabada en directo en el DCODE 2015 en la que, además de las voces de dos coristas (Vero y Carol), notaréis unos acordes diferentes a los que nos tenían acostumbrados al principio y un alargamiento instrumental justo después del primer estribillo. Hay quien dice que es una versión más discotequera. A algunos os gustará más y a otros menos. Nosotros nos quedamos con que Ana siempre estará bien. ¿Os animáis a decirnos cuál de todas os gusta más a vosotros?

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